El aceite puro de tamanu, el secreto mejor guardado de las mujeres de la Polinesia, se suma al poderoso aceite de rosa mosqueta dos aceites naturales de excepcionales propiedades que trabajan en sinergia para ayudar a reparar la piel. ¿El resultado? Una combinación única que hidrata, renueva y nutre, ayudando a difuminar la apariencia de cicatrices, estrías, rojeces o arrugas, y combatiendo la deshidratación. Solo necesitas unas gotas para devolver la elasticidad y luminosidad a tu piel.
Por la mañana, aplica el aceite directamente sobre la piel de rostro, cuello y escote, con un suave masaje hasta su total absorción. A continuación, aplica la crema de tratamiento habitual.Por la noche, añade unas gotas del aceite a tu crema habitual. Realiza un suave masaje sobre rostro, cuello y escote hasta lograr su total absorción.
Es muy eficaz para difuminar cicatrices, estrías o quemaduras. En estos casos aplicar directamente sobre la zona a tratar, pero nunca sobre heridas abiertas.Muy recomendable para nutrir uñas y cabello.Puedes utilizarlo como un sérum de tratamiento en momentos en los que tu piel esté extremadamente seca y castigada.