Evádase de la rutina diaria con el arrullo de la brisa del litoral. Olas de espuma blanca, aire fresco con olor a sal marina. Aroma mineral evocador de acantilados escabrosos. Todo ello combinado con la amaderada terrosidad de la salvia. Vivaz, libre y totalmente feliz. Nuestra suntuosa y rica crema corporal, con sus aceites acondicionadores de semilla de jojoba, semilla de cacao y almendra dulce, ayuda a hidratar, nutrir y proteger la piel, y las deliciosas fragancias características dejan el cuerpo plenamente aromatizado.
Nota principal: Amaderado.