La rosa de Jericó y las habas marinas, ayudan a que las pieles muy deshidratadas se recuperen. La flora oceánica ancestral ayuda a reparar los daños provocados por la exposición a los rayos UV, y el uso y abuso diarios. El extracto de scutellaria aportan uniformidad al tono de tu piel. El aceite de semillas de hierba aporta a las manos una suavidad prolongada nada grasa. Deja en la piel una agradable sensación sedosa. Forma una barrera imperceptible. Testado dermatológicamente.