Si tienes la piel sensible o sufres de rojeces, no podrás vivir sin ella. El segundo paso de tu rutina de limpieza que le regala a tu piel un mini break de auténtica calma.
Si tienes la piel sensible o sufres de rojeces, no podrás vivir sin ella. El segundo paso de tu rutina de limpieza que le regala a tu piel un mini break de auténtica calma.
Disfruta de esta esencia justo después de la limpieza o siempre que necesites un efecto calmante en tu piel, con la ayuda de un disco de algodón, evitando el contorno de los ojos. No necesitas aclarar ni retirar.