Exfoliante único a base de una combinación de sales y minerales del Mar Muerto con aceites esenciales de almendra, jojoba, andiroba y açai, para revitalizar la piel y mantenerla suave, brillante e iluminada. Los gránulos de sal eliminan suavemente las células muertas y renuevan la piel, dejándola suave como la seda. Los aceites tienen un efecto duradero y calmante en la piel, dejándola brillante.
Se recomienda utilizar sobre la piel limpia y mojada. Mezclar la sal con los aceites, coger una cucharada y masajear bien con movimientos circulares; aclarar después.
Recomendado para todo tipo de pieles. Es especialmente bueno para las áreas secas y ásperas. Evitar su uso en heridas abiertas. Se puede utilizar hasta dos veces a la semana. Se recomienda aplicar una crema corporal, manteca o aceite después de usar el exfoliante, idealmente de la misma fragancia que el Exfoliante elegido.