Esta crema hidratante de textura satinada combina el poder antiedad del aceite esencial de siempreviva con el efecto repulpante del ácido hialurónico para resultados visibles en reducción de líneas de expresión, regeneración e hidratación óptima de la piel.Ahora consigue también una textura de piel más fina y unos poros cerrados gracias la nueva fórmula con extracto de flor de lenteja.
La Siempreviva es una flor única que crece en los campos bañados por el sol en Córcega. Incluso tras ser recolectada mantiene su apariencia, no se marchita, y cuenta con propiedades antiedad excepcionales. L'Occitane apoya a productores locales comprometidos con el desarrollo sostenible y el cultivo orgánico y respetuoso de esta asombrosa flor.
Aplícala por la mañana y por la noche sobre el rostro después de tu sérum.